Testimonios

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Sra Vega

Aquí están las radiografías, donde una muestra que yo tenía mi columna totalmente desviada, no podía cargar a mis nietos ni siquiera abrir la llave del tanque de gas. Pero en el servicio de tocando el borde un calor bien bonito me envolvió y desde se momento se me retiraron los dolores que me daban. Mi columna está derecha y sanada, ya no me duele y lo que mas alegría me da, es que ya puedo cargar a mis nietos sin ningún problema.
¡Por eso le doy muchas gracias a Dios!!

Sra Carbajal

Pasé por un periodo horrible y espantoso sumida en la depresión, donde no me importaban ni mis hijos, muchas veces pensé en quitarme la vida, el tratamiento que me daban nunca logró arrancar esto de mi vida, pero el día que Dios me tocó, fui totalmente sanada de esto y ahora soy plenamente libre. ¡¡ Gracias Señor Jesús !!

Señorita Lluvia

Yo no escuchaba de uno de mis oídos, mi mamá algunas veces me llamó la atención porque me hablaba para pedirme algo y ella pensaba que yo era desobediente, pero es que no la oía, este día sentí un fuego en mi cara y ya puedo oír bien.

Sra Cecilia

El médico me había detectado osteoporosis, me dolían mucho los huesos, para lavar los trastes, o hacer cualquier actividad con mis manos, cuando hicieron la oración de sanidad, yo sentí un calor en mis brazos, el dolor desapareció desde ese día, y al hacerme nuevos estudios clínicos me comprobaron que fui sanada.

Sra Maria Elena

A raíz de un fuerte accidente automovilístico, sufrí una fuerte lesión en mi rodilla, y desde esa fecha no podía doblarla, también me molestaba mucho aún el roce de la ropa, pues en esa área me quedaron muy sensibles los nervios. ¡ Y hoy Gloria a Dios puedo hasta hincarme sin ningún dolor o molestia ¡ ¡ Yo no podía hacer esto ¡

Sra Sonia

Ya Tenía mucho tiempo con un dolor en el hombro izquierdo que me impedía levantar el brazo, batallaba mucho hasta para ponerme la ropa, y lo peor de todo es que me había acostumbrado a vivir así. Hoy puedo levantar mi brazo. ¡¡¡ Jesús me Sanó !!!

Sra Haro

Tenía problemas en mi oído izquierdo, faltaban pocos días para que me operaran porque estaba perdiendo la audición, ese día le pedí a Dios que me sanara, y cuando menos pensé caí al suelo, sentí un calor muy fuerte en mi oído, y escuché que algo salió de el, al levantarme ya escuchaba bien y ya no necesité operación.