Sra Haro

Tenía problemas en mi oído izquierdo, faltaban pocos días para que me operaran porque estaba perdiendo la audición, ese día le pedí a Dios que me sanara, y cuando menos pensé caí al suelo, sentí un calor muy fuerte en mi oído, y escuché que algo salió de el, al levantarme ya escuchaba bien y ya no necesité operación.