Del Pastor

Hubo un tiempo en la historia cuando los cielos fueron cerrados. ¿La causa? La gente se olvidó de buscar a Dios.

En ese momento,aparece una persona a quien le dolía ver esta situación, ¿Su nombre? Elías el profeta. Y lo primero que hizo fué reconstruír un altar que estaba en ruinas, donde se invocaba al único Dios.

Hoy en día, los hechos demuestran que el altar familiar está olvidado, desconocido, arruinado. Muchas familias no tienen tiempo para orar juntos, para leer la Palabra diariamente, ni siquiera para sostener un diálogo sano entre sus miembros.

Pero también es evidente que habemos muchas familias “Elías” reedificando el altar, reconectando a la tierra con el cielo, muchos somos los que tenemos fuego en el corazón y anhelamos la presencia del Señor en nuestras casas.

Les invitamos a iniciar un “altar de oración y lectura bíblica” en casa, en familia.